Para qué ser más compasivos   

Para qué ser más compasivos  

El Dalai Lama dice que la compasión "pertenece a esa categoría de emociones que tienen un componente cognitivo más desarrollado". La compasión es una mezcla de empatía y razón. Cuando practicamos la compasión, tendremos más fuerza, paz y alegría y esto se transferirá a todas las personas con las que nos asociamos.

 Podemos definir la compasión como un sentimiento de tristeza que se produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar su dolor o sufrimiento, a remediarlo o a evitarlo.

La compasión en la terapia cognitivo conductual también es utilizada como un recurso para aprender a gestionar nuestras emociones y consolidar nuestro crecimiento personal.

La compasión es un comportamiento dirigido a eliminar el sufrimiento y a producir bienestar en quien sufre. Es fundamental para lograr la calma y el bienestar y potencia nuestras relaciones sociales. La autocompasión se refiere a como nos comportamos con nosotros mismos cuando las cosas no nos salen bien y tiene un efecto terapéutico en la vergüenza y la autocrítica.

La compasión juega un papel fundamental en la activación de nuestro sistema neurológico del bienestar. Su importancia terapéutica hay que encuadrarla en el hecho de que es un proceso que ayuda a superar las consecuencias negativas de la autocrítica destructiva y de la vergüenza en las relaciones sociales y que genera emociones positivas que son muy importantes para sentirnos felices.

En estudios recientes del Dr. Chris Hedges, se ha comprobado como las personas con mucho dinero (los ricos) tienen mucha menos compasión que los desfavorecidos económicos (los pobres) Lo que se ha descubierto es que a medida que aumentan los niveles de riqueza de una persona. Sus sentimientos de compasión y empatía disminuyen en sus sentimientos de derecho a merecer esto y aumenta su ideología de interés propio. En realidad, son las personas más ricas las que tienen más probabilidades de moralizar que la codicia sea buena. En eso, la búsqueda del interés propio es favorable y moral. Hemos realizado otros estudios que han descubierto que es más probable que los individuos más ricos mientan en las negociaciones para respaldar un comportamiento poco ético en el trabajo. Como aceptar sobornos mintiendo a los clientes. No quiero sugerir que solo las personas adineradas muestren comportamiento con estos patrones. Creo que todos, en nuestro día a día, minuto a minuto, luchamos con estas motivaciones en competencia de cuándo o si poner nuestros propios intereses por encima de los intereses de otras personas. Pero lo que estamos descubriendo es que cuanto más rico eres, más probabilidades tienes de perseguir una visión del éxito personal de los logros en el logro, en detrimento de los que te rodean. Estamos en niveles sin precedentes de desigualdad económica. La desigualdad económica es algo que debería preocuparnos a todos. Hay una gran cantidad de investigaciones realmente convincentes que muestran la variedad de cosas que están socavadas. Pregunte que la desigualdad económica empeora. Movilidad social. La confianza social en la salud física disminuye a medida que aumenta la desigualdad. Del mismo modo, cosas como la violencia. encarcelamiento, castigo, es exacerbado a medida que aumenta la desigualdad económica. Y si es el caso, ya que hemos descubierto que cuanto más rico eres, más derecho te sientes a esa riqueza y es más probable que priorices tus propios intereses por encima de los intereses de otras personas. Bueno, entonces no hay razón para pensar que esos patrones cambiarán. Esta cascada de efectos negativos que se perpetúan a sí mismos podría parecer algo que se salió de control. Y no hay nada que podamos hacer al respecto. pero hemos estado encontrando esa pequeña intervención psicológica sobre la pobreza infantil que sirvió como recordatorio de las necesidades de los demás en el mundo que los rodea.

El sistema de creencias es lo que opinamos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida. Todo el conjunto de creencias es nuestro paradigma personal.

Las creencias dirigen tus pensamientos y emociones, pueden llevarte al cumplimiento de alguna profecía, ya sea de forma positiva o negativa. Pueden bloquearte y no permitirte alcanzar tus metas y sueños. Por lo tanto, cambiar tus creencias puede cambiar tu vida.... Son los valores sobre las cuales hemos decidido inconsciente o conscientemente vivir nuestra vida.

Como conclusión podemos afirmar que si introducimos la compasión y la autocompasión en nuestros valores activaremos el sistema de bienestar. Tendremos más alegría y calma. Nos ayudará a afrontar nuestros fallos, a tomar riesgos, a practicar y manejar nuestros fallos desde la competencia, a manejar las críticas y los conflictos, a crear mejores y más armoniosas relaciones. Puede llegar a ser el centro de nuestra identidad, si encontramos en ella el sentido de nuestra vida.

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